jueves, 6 de marzo de 2014

RELACIONAR AL CÓDIGO PENAL CON LA INSEGURIDAD, ES SIMPLIFICAR EL PROBLEMA


Relacionar los problemas de seguridad con la letra del Código Penal, es partir de una simplificación que la complejidad del tema no admite.


En las últimas horas he escuchado a políticos y académicos, ligar a la inseguridad con el garantismo o con la mano dura del Código Penal, como si ello fuera la única causa y al tiempo la solución, a los altos índices de inseguridad que hoy nos están angustiando a los argentinos

Relacionar los problemas de seguridad con la letra del Código Penal, es partir de una simplificación que la complejidad del tema no admite.

Personalmente considero que ni la teoría  ¨garantísta¨ ni la teoría de la ¨mano dura¨, volcadas en una ley o Código Penal, son la solución al problema. El mundo nos ha mostrado que para lograr seguridad, no hay que mutilar los derechos de los delincuentes.  O que, al contrario haya que ser indulgentes. Ambas propuestas son moralmente inaceptables  e incompetentes para frenar a la delincuencia.

En los últimos años se han sancionado: la Ley del dos por uno, se elevó de dos a tres años el máximo de prisión para aplicar la ejecución condicional de las penas, se incorporó la probatión,  salidas anticipadas etc.  Resultado: Inseguridad.

Nuestras leyes actuales no son blandas. Homicidio Simple, de 8 a 10 años. Homicidio Crimis Causa, Perpetua. Tentativa de homicidio, de 4 a 16 años. Violador, 6 a 15 años. Al que mata en ocasión de robo, de 10 a 15 años. Al extorsionador, de 5 a 10 años. Al secuestrador extorsivo, de 10 a 25 años. Resultado: Inseguridad

En el mundo hay variadas muestras de que las penas altas no son garantía de seguridad. Trinidad y Tobago, Belice Y Jamaica, figuran entre los países más peligrosos del mundo y son países en los que se implementa la pena de muerte. En Uganda, el hurto está penado con el corte de la mano y sus índices de criminalidad son extremadamente altos.

Ni el garantismo ni la mano dura son la solución a la inseguridad.

Los países que resolvieron exítosamente el problema de la inseguridad, avanzaron con una teoría integral contra el delito, atendiendo factores sociales (educación, cultura, desarrollo, etc), institucionales (justicia, policía, política) y urbanos.

La inseguridad es un problema multicausalidad, por ello la solución debe ser integral.

Los altos índices de inseguridad que lamentablemente ostenta nuestro país, no admiten tampoco que parte de la clase política, montada en una inoportuna discusión sobre de la reforma al Código Penal, convierta a la seguridad ciudadana en un slogan de campaña y hacerla objeto de discusiones banales.  

De esta manera, no habrá solución.Hace falta que la política se avoque a descubrir las causas de semejante inseguridad e indague qué se ha hecho en países con un problema similar, estudie las experiencias exitosas y aplique medidas que se adapten a nuestra realidad.